top of page

¿Cómo ser un equipo poderoso que potencia la mejora continua?

En el marco del #FITSDigital2020 Lina Prato y Vanesa Railef de Kubadili nos acercaron información y herramientas para construir confianza en nuestros equipos, mejorar la forma en que hacemos y cumplimos nuestros acuerdos y capitalizar nuestros aprendizajes para evolucionar como equipo.


Lo primero a tener en cuenta a la hora de hablar de equipos poderosos es justamente la lógica de pensarse como equipo. En contraposición con otras dinámicas que piensan al sujeto de manera individual con sus funciones y objetivos dentro de la organización, el primer paso transformador es cambiar esa mirada por una mirada de equipo, en tanto personas que trabajando en conjunto hacen cosas interesantes y se orienten hacia resultados y objetivos compartidos. Como segundo eje, un equipo poderoso es un equipo orientado hacia la mejora continua, esto significa orientarse hacia la lógica del aprendizaje constante y la adaptación.


La importancia de tener buenas conversaciones.


Para profundizar sobre algunos aspectos a tener en cuenta para evaluar los equipos, tomamos los 5 puntos de los que habla Patrick Lencioni en su libro “Las 5 disfunciones de un equipo” pero en vez de pensarlos como “5 errores”, proponemos ver cuáles son las 5 características que hacen a un equipo poderoso orientado hacia la mejora continua redactando estos mismos aspectos de manera positiva.

  1. Los miembros del equipo sienten confianza.

  2. Resuelven sus conflictos con crudeza y tolerancia por la incomodidad.

  3. Tienen compromiso uno con otros.

  4. Son responsables por las tareas que los reúnen.

  5. Foco, atención en los resultados. Lo nuestro por sobre lo mío.

Un aspecto fundamental para orientarnos hacia estos puntos es tener presente la importancia de las conversaciones. Poner en el centro de importancia la calidad de las conversaciones en tanto seres humanos con sus orígenes, sus motivaciones, sus conflictos y sus capacidades.

“La calidad de nuestras conversaciones es igual a la calidad de nuestros vínculos y eso hace a la calidad de nuestros resultados.”

Es importante tomarse el tiempo para reflexionar sobre cuánto tiempo dedicamos en nuestros equipos a hacer una pausa, puesta en agenda como tal, para pensarnos en conjunto sobre los vínculos para fortalecernos como equipo. Esto tiene que ver con que si queremos tener conversaciones de calidad y fortalecer los vínculos de confianza y de compromiso hay que darle lugar en la agenda. Lo que proponemos entonces es ponerle entidad a la pausa como equipo en el trabajo y que esa pausa nos permita revisar el pasado, cómo venimos trabajando, como están los resultados, cómo estamos como personas siendo parte del equipo, cómo nos imaginamos el futuro y que tenemos que hacer diferente para construir ese futuro y esos objetivos.


Esto es lo que dentro de las metodologías ágiles entendemos como retrospectiva: hacer una pausa como equipo para reflexionar sobre lo que sucedió, cómo estamos, hacia dónde queremos ir y cómo lo vamos a hacer. Esto es importante porque nos relaciona con la consciencia de aprendizaje, ya que nos mantiene en contacto con lo que viene sucediendo para lograr una mayor adaptabilidad evitando caer en el “hacer automático”.


Esto está directamente relacionado con la mejora continua, ya que se tiende a la misma cuando la pausa para reflexionar tiene espacio y la retrospectiva está en la agenda. De esta manera instalamos la mejora continua a partir de la práctica de diseñar o planificar la mejora, donde los equipos van tratando de hacer mejor las cosas en conjunto e individualmente. Generamos conciencia de nuestro aprendizaje para adaptarnos. Así es como por ejemplo se pueden probar acciones o cambios de una retrospectiva a la otra y preguntarnos si ese cambio funcionó o no, instalamos la reflexión y la propuesta de ser mejores continuamente en ciclos cortos.


Existen 5 momentos clave para llevar adelante una retrospectiva exitosa:

  1. Preparamos el escenario: check in.

  2. Revisamos los datos: números, hechos y emociones.

  3. Analizamos esos datos: ¿Por qué esos datos son así?

  4. Decidimos qué vamos a hacer: kaizen, pequeños experimentos, “baby steps” (que estén acordados y sean seguros).

  5. Cerramos la retro: nos despedimos, nos comprometemos.

Si bien no existe una receta formal para esto ya que la dinámica y la frecuencia va a depender de las necesidades de cada equipo, estos 5 ejes son aspectos clave a la hora de emprender una retrospectiva teniendo en cuenta qué hicimos bien hasta el momento, qué podemos mejorar y cuáles son los pasos a seguir para lograr esta mejora. La misma se puede hacer de manera presencial o con algunas herramientas que permiten realizarlo en entornos remotos como https://ideaboardz.com/ y https://retromat.org/es/


Un equipo poderoso, entonces, es un equipo que pone en práctica el ejercicio de hacer una pausa para reflexionar y de esta manera capitalizar el aprendizaje, potenciar la adaptación y orientarse hacia la mejora continua.


Si querés potenciar la capacidad de tu equipo y que se convierta en uno realmente poderoso, no dudes en contactarnos a info@kubadili.org para que podamos brindarte todas las soluciones que estás buscando.

8 visualizaciones0 comentarios

Comments


bottom of page